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| Arte urbano en zona Guadalmedina (Soho según el ayuntamiento). Málaga. |
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| Arte urbano en zona Guadalmedina (Soho según el ayuntamiento). Málaga. |
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| Central de ciclo combinado en Campanillas. Málaga |
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| Casa del ingeniero. Embalse del Guadalhorce |
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| Infravivienda. ¿Sin hipoteca? |
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| Embalse Guadalteba. |
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| Arranque galería embalse. |
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| Galería embalse Guadalhorce |

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Es hora de amarrar de nuevo, el escaso espíritu aventurero, al noray de los apuntes e izar a bordo un cargamento de conocimientos que incluyen asuntos tan “relevantes” para un periodista como las incompatibilidades de la Ley 12/95. Envía huevos, por mensajero que llegan antes.
Mientras el resto de la Península tirita, con las níveas postales de campos y ciudades copando los informativos, aún queda un claro al Sur donde recibir un mínimo de rayos solares.
Os dejo por el tiempo que la estiba de la memoria y la grúa de los exámenes dominan este cuaderno de bitácora. Se avecina un enero confinado en el pecio, apenas podré asomar el catalejo por vuestras singladuras.
Aproveché un claro climático el domingo para visitar los puestos de belenes del parque. Estas figuritas, aparte de recordar mi lejana infancia, actúan como fuente de inspiración, para opinar al amparo del art. 20.1.a) de la CE, de forma gráfica sobre algunos temas candentes. La definición de las imágenes no es la deseada, ya que se echa en falta un estabilizador en el teleobjetivo.
Después de tanto corcho y musgo, el recorrido matutino no podía desembocar de otro modo que recostando los codos en la acogedora madera de una céntrica taberna, con demanda de una copa de lágrima y una peregrina, a tono con la festividad.
De regreso, una banda “perota” de música ameniza el tránsito por calle Larios y aprovecha para colocar hasta décimos de lotería entre fusa y semifusa. Es el espíritu de la Navidad.



Tal vez sea tiempo de decir adiós a la playa, de disfrutar de los sabores del interior, como los que ofrecen los montes de Málaga. Soñar con la comodidad de hallarse instalados en un rincón de un antiguo lagar del siglo XIX, con nuestra música favorita, en la compañía deseada. En el exterior la naturaleza sigue su curso: la uva tiene su punto de sazón, los abejarucos dan muestras de su agotamiento, los madroños empiezan a encender sus colores y los senderos invitan al paseo. Todo ello bajo unos cielos por los que pasean nubes como algodones de feria.
Abejaruco victorioso en su cucaña. Foto propia.
Dejo abierto un leve paréntesis en la fotos de Tenerife, para mostrar unas imágenes captadas el viernes por la noche en Málaga, más concretamente en la playa de la Misericordia. La resolución deja mucho que desear, ya que la cámara del móvil no da más de sí en condiciones de luz precaria.
Quiero que la noche toda me venga a buscar
engalanada de plata y malva para así poderla besar.
Sentir su brisa bajo las ramas de mujer palmera
Mientras el mar compone de luna plata su vidriera.
Consúmanse los malos ratos en la barca de metal.
Elévese mi plegaria pagana, trepe como fiera,
empujada por el poder de este rito ancestral.
Dejo paso a las imágenes que narrarán, a buen seguro más que un castillo de palabras hueras, la magia del real de la feria de Málaga: un buen derroche de imaginación para el alumbrado. Casetas de todo tipo, donde se baila algo más que sevillanas mecánicas, por ejemplo la ancestral fiesta de verdiales; otras que invitan al buen yantar tras tanto trajín, destaca por su ambiente festivo y juvenil la caseta de la Buganvilla, atestada de jóvenes a ritmo de salsa. La noche invita a sumergirse de lleno en el ambiente festivo por lo que cada cual pondrá el broche que más le cuadre. El autor por supuesto rindió pleitesía al mojito de turno.

Playa de El Palo (Málaga)
Altar con san Pablo luciendo espadón tamaño XXL
Aprovecho los retales que quedan tras una batida por los sitios más turísticos de esta ciudad, precisamente se trataba de eso, captar imágenes para enjaretar una noticia sobre la repercusión de la crisis en el sector turismo.
La Malagueta, playa urbana donde se entremezclan los bañadores de viuda, casi cuello alto, con el “top-less” más deshinbido, pasarela por la que desfilan un sinfín de subsaharianos ofreciendo baratijas, no es este el centro de mi devoción, en esta época aún quedan huecos donde tomar posesión de una mini parcela, el mes próximo solo tendrán fortuna los madrugadores. La calidad de sus aguas tampoco es para tirar cohetes, por muchas banderitas azules que siembren algunos prebostes complacientes.
Dejemos al personal en plena brega con los rayos UV y callejeemos por el entorno de San Agustín, vía convertida en romería perenne donde desembocan las colas de visitantes del museo Picasso. El domingo es gratis y te ahorras los seis pavos.
En la plaza del Obispo las terrazas, con precios ad hoc para los guiris, registran una buena entrada, por aquí se suceden una retahíla de músicos ambulantes de los más diversos pelajes, algunos es mejor pagarles para que enmudezcan sus instrumentos y no den más patadas a lo que fue una partitura.
Los taxis triciclos tiran a ociosos, por lo que algún conductor dormita, tal vez sueñe que tiene un trabajo acorde con su titulación académica y puede comprarse un piso. Los coches de caballo tampoco tienen mucho trajín, se nota la falta de atraques de cruceros.
Al regreso, por calle Comisario, el olor a gambas plancha inunda el angosto espacio, no son pocos los comensales que se rebullen en sus sillas, esperando a ese camarero que nunca viene.
Al final ni playa ni gambas ni cervecita, a descargar imágenes, formato TIF, ajustar el histograma, resolución alta y recortar para que encajen con precisión de micras en la caja correspondiente. Todo un domingo de placer.
Paisajes que desdibuja el humo; castañas bajo las palmeras; mujer gigante que a modo de la ballena de Jonás nos devora para mostrarnos e ilustrarnos sobre su interior; motores de muchos cilindros y años convertidos en joyas; acogedora atmósfera de bares con sus tentaciones a “pescaíto” frito; esto y más resulta Málaga en esta mañana gris que despide un puente, ensayo de la navidad.
Como estoy poco inspirado prefiero dejar el protagonismo a lo visual.