viernes, 16 de abril de 2010

A ritmo de tranvía


Oporto se merece ser bebido a sorbos cortos, sin prisas, dejar que la romántica decadencia de su casco histórico embriague al visitante. Quien vaya con la idea preconcebida de hallar un patrimonio urbano en perfecto estado mejor que aparque sus planes, por doquier se precisan muchos fondos para restaurar el sinfín de inmuebles que claman al cielo, mientras que el pragmatismo les da la espalda y apuesta por las avenidas con muchas alturas, más proclives a la especulación.

Llama la atención en un centro comercial que tenga más éxito un local dedicado exclusivamente a sopas tradicionales (servidas en generoso lebrillo más que plato), en vez de la comida “franquiciada” de los yanquis. Si estos portugueses tuvieron la sapiencia necesaria para elaborar un exquisito vino, ¿por qué no habrían de tenerla para seleccionar el almuerzo?

El puente Luis I; las embarcaciones sobre el Duero, otrora transporte obligado de toneles; la profusión de azulejos y los tranvías son la seña de identidad de esta urbe que deja sentir su bouquet largo, añejo y redondo.

domingo, 11 de abril de 2010

Rías bajas 02


Combarro (Pontevedra), enclave marinero, donde se dan cita los hórreos, la arquitectura popular del siglo XVII y, por qué no decirlo, la riada de turismo chárter – diesel de nuestra época, excursiones de autobuses del Imserso así como otras de variada índole pastoreadas por el guía de turno “metebullas”, que nadie discute su derecho a conocer mundo, sólo que atraen tanto al nómada como unas ostras caducadas.
El casco urbano se presenta bien conservado, si bien denota su vocación de cara al visitante y sus réditos, un excesivo atrezo de corte municipal no impide darle con fruición al pulsador de la cámara cuando se abre un claro humano, aunque luego sea preciso sacrificar buen número de archivos por motivos de espacio en el blog. El orujo a pie de ría conjuga perfectamente la Galicia interior con el mar.
Portonovo tampoco ha escapado a la presión vacacional, aunque su puerto guarda recovecos dignos de recoger.
Para quienes siguen este blog, y se interesan por mi visita a La Coruña y las rías altas, diré que ya fueron destino hace varios años.

Próxima escala Oporto.


miércoles, 7 de abril de 2010

Rías Bajas 01


Decir Rías Baixas es mentar el sabor a Atlántico, a mar a lo grande, aspirar el aroma a algas y como no, al inconfundible marisco, bien regado con un elegante y suave ribeiro, servido a 10ºC para que se ponga el paladar a segregar antes del primer bocado.
Pero Galicia va más allá de su gastronomía, su arquitectura peculiar y su gente cautivarán al visitante, que en absoluto se sentirá en tierra hostil, incluso se nota el esfuerzo por “falar” en la lengua común para mejor entendimiento.
Sanxenxo presenta una presión urbanística muy acusada en su núcleo principal, por lo que será mejor internarse por alguna de sus parroquias como Adina o la playa de Pedras Negras, sin perderse el paso por la pintoresca punta de la Lazanda con las islas Ons al fondo, un espectáculo impresionista de luz y dinamismo.
La Toja resulta una isla con aires bastante “gürtelianos” a juzgar por los automóviles, campo de golf y viviendas de la zona, poco acogedora salvo la plástica de algunos encuadres en torno al puente que la une con O Grove. En este núcleo la oferta de restauración resulta más moderada, sin sacrificar la calidad.
La red viaria gallega presenta un trazado bastante intrincado y peculiar, por lo que es aconsejable llenar la maleta de paciencia y revolear el GPS. En caso de querer acortar tiempo la autopista es la única solución.
En la próxima entrada completaré la visión galega do nómada.

viernes, 2 de abril de 2010

Zamora, austeridad y frío




Guijuelo, en plena ruta de la plata, bien vale un almuerzo sin miramientos pascuales. Sería pecado no llevarse algún “violín” de recuerdo, ya habrá tiempo de acompasar el paladar con un caldo de las no lejanas Arribes del Duero sin desentonar mucho.
Zamora recibió al viajero con el más frío viernes de dolores posible, con llovizna intermitente, ventisca y 5ºC hubo que forrarse para recoger algunas imágenes del casco histórico, sin peligro de sumarse al conjunto pétreo de la plaza Mayor y aledaños. Se entiende por qué las túnicas de los nazarenos están confeccionadas con grueso paño. En cambio es un enigma para alguien del Sur la escasez de bares y tabernas.
Los estilos modernista, gótico y barroco se suceden en palacios y edificios suntuosos, acompasados sin estridencias. Algunos comercios conservan el mobiliario e instalación de los años 50, ríase usted de las moderneces de los grandes centros comerciales clonados. Visto uno, vistos todos.
La ciudad merece un recorrido con detenimiento para apreciar la textura de la sobriedad castellana, aunque esta vez solo fuese escala hacia las rías bajas.

jueves, 25 de marzo de 2010

Rumbo NO



Unos se afanan en preparar los detalles de su trono y otros en afinar las bandas de música. El nómada ya ha trazado su particular itinerario de pasión por esas rutas al margen de palios y cornetas. Enfilará rumbo Noroeste mañana mismo, cámara en ristre, con alguna estación de penitencia en Guijuelo y otras catedrales gastronómicas.
Ha sido una quincena dura, de darnos de bruces con los puñeteros planos de la cámara de vídeo, con las incompatibilidades entre los “potentorros” Mac de cuatro núcleos, con 8 Gb de Ram y los modestos PC. Hemos aprendido a montar vídeo en plan autodidacta “mu” rápido, “mu” rápido, a rotular poco menos que a martillazos, a conocer las tripas del audiovisual por exigencias del guión. Mientras otros cobran por enseñar presuntamente, que por esa regla de tres servidor da clases de cálculo de trayectorias de naves espaciales y también trinca tan fresco.
Nos vemos a la vuelta del periplo por tierras galaicas, con la tarjeta de memoria henchida de píxeles. De momento el tiempo no da de sí más. Tengo pendiente una gira por vuestros blog, no me olvido.
Estas imágenes fueron captadas en el rastro de Fuengirola.

lunes, 15 de marzo de 2010

Valle del Genal (II)

Panorámica de Gaucín destrozada por este programa del demonio. Foto propia.

Dejamos al polifacético creador Juan Antonio Sangil en su envidible estudio al pie del castillo de Gaucín, impresionados por su arcillas de las que emanan mensajes crípticos para enfilar Genalguacil, por las calles tan angostas como poco aconsejables para una berlina de tipo medio, ras izquierda y derecha, espejos replegados, reza lo que sepas. Conste que fue por transporte de bártulos el transitar por tales vías.

Genalguacil ha logrado llenar su casco urbano de arte contemporáneo gracias a los encuentros bianuales. Durante 15 días los genios dan vida a su obra, a cambio de pensión completa y gastos de materiales. La creación quedará en el pueblo para disfrute universal en la galería más acogedora por naturaleza. El artista se llevará en su mochila un gavilla de imborrables recuerdos y el haber logrado un hueco en la admiración colectiva, al final la producción intelectual se cobra en ego más que en euros, salvo firmas con caché.

De este modo el visitante puede contemplar todo tipo de esculturas y murales erigidas en los lugares más confortables de este núcleo serrano. Así lo mismo hallará un burro tallado en madera de castaño, un lagarto de cerámica en bajo relieve en una soleada fachada, las entrañables escenas de cerámica que Carmen Escalona plasma en arcillas, piedras de pizarra de las que afloran todo tipo de imaginaciones, línea contemporánea en perfecta fusión con la naturaleza.

El museo municipal de este pueblecito alberga aquellas obras que por su carácter perecedero precisan un abrigo climático, perdérselo sería una herejía para los sentidos.

Se recomienda visitar y degustar en cuanto se pueda, solo hace falta girar el sacacorchos de la pereza.

Valle del Genal (I)


La suerte se alió con el equipo de aprendices de TV, en el que ahora se integra el nómada, para volver al recóndito valle del Genal. Aquella es otra cuerda del universo por donde descolgarse de la vida urbanita.
Obra 1. "Estoy hasta el moño de subir cuestas".
Obra 2. "Acémila". Ambas autoría de Juan Ramón Gimeno.
Más que reportaje nos salió un “repotaje”, por lo inadecuado del material que nos suministró la universidad, un micro de corbata a sujetar con imperdibles cutres, auriculares de cables pelados remendados con cinta aislante, baterías que fallan más que un móvil de coco y un largo etc.
Eso sí, el grupo se lo pasó en grande descubriendo parajes recónditos para ellos como el descenso de Algatocín hacia el Genal, en coche resulta descafeinado total, tiempo aquellos que bajaba con la bici chirriando neumático en curva y levantando pedal para evitar rozar en la tumbada… Lo mejor de la jornada resultó el cocido estilo recovero que cargó las pilas del grupo al límite.
Apenas puedo explayarme en esta entrada, baste decir que son pueblos con sabor a humanidad, donde la gente te cuenta su vida al pasar, las prisas por llegar tarde al trabajo no existen, porque está ahí al lado sin necesidad de apurarse.
Genalguacil se ha convertido por derecho propio en un pueblo único, pequeño núcleo de población que apenas supera el medio millar de almas que conviven con más cien obras de arte al aire libre, lo que hace de él un museo donde se funde naturaleza y creatividad sin disonancias.
La alcaldesa, con entusiasmo de escolar que presenta un dibujo a sus progenitores, nos habló de las características de su excepcional localidad. El museo municipal no deja de sorprender al visitante, arte contemporáneo con toda la fuerza que puede inspirar el entorno.
El “milagro” de cómo reunir estas obras podré detallarlo en la próxima entrada.

lunes, 1 de marzo de 2010

Aldaba prieguense



La festividad de Andalucía es un buen pretexto para escapar de las inhóspitas alambradas de la cuartelera asignatura de Tele. Dejemos que los prebostes de la Junta empleen su tiempo y un pellizco del erario en hacer gorgoritos con el himno y la imposición de medallas a sus fieles allegados. Nunca las banderías tuvieron mucho imán para este ciudadano del mundo.

Vistas de Sierra Nevada en Salobreña (anterior post)

Priego de Córdoba hizo sonar la aldaba del recuerdo y atrajo mis pasos y mis kilómetros. Si bien creo haber mencionado con anterioridad este enclave, merece la pena dejarse llevar por la generosa Fuente del Rey, discurrir entre tiestos de geranios, por las callejas del barrio de la Villa para desembocar en el paseo del Adarve. Ya que el líquido elemento sirve de hilo conductor del visitante, nada mejor que terminar almacenando energías en los sótanos de un antiguo castillo árabe, protegidos por gruesos cristales que hacen de suelo, justo encima del aljibe, no se trata de un centro de visitantes de arqueología, sino de un restaurante que sorprende por lo insólito, recóndito y su recatado oropel.
Los nostálgicos de los viejos cacharros también coincidieron con el nómada y sus colegas, en medio de un día desapacible se plantaron allí con algunos modelos semidescubiertos de principios del siglo pasado, más bien ideados para romería de mayo que para la ciclogénesis que nos transita. Baste decir que los ocupantes iban envueltos en gruesas mantas, como recién rescatados de un naufragio en aguas de Terranova.
Para naufragio el que está sufriendo en sus carnes la población Chilena, donde la tierra se sacudió de encima centenares de víctimas y millones de ilusiones en cuestión de segundos. Mientras la clase dirigente saluda al tendido como si nada hubiera pasado.

Impresiones

Todo es subjetivo, dejemos volar el yo imposible.

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Tratando la conjución de ocurrencias e imágenes. No pongo música porque se cabrean los de la SGAE.