domingo, 25 de noviembre de 2007

Alpujarras



Panorámica de la Contraviesa desde Pitres

Nuevamente escapada fin de semana, hoy el loco albedrío me ha llevado hasta la comarca de las Alpujarras, en Granada donde la suave brisa entraba a cuchillo, como si viniera del Ártico vamos, pero merece la pena por el paisaje tanto natural como urbano de sus pequeños pueblos, bueno algunos como Pampaneira estaban copados por la pléyade dominguera y vociferante.
En cambio Trevélez con su barrio alto a más de 1.600 metros sobre el nivel del mar que presume de ser el municipio más elevado de España, bien merece rendirle una visita a este curioso pueblo formado por tres vélez (barrios en árabe de ahí su topónimo), son pocos viajeros los que se aventuran hasta el barrio alto, como mucho se quedan en el medio, hay que caminar un poco cuesta arriba, si bien por el camino encuentras varios saladeros de jamones donde ofrecen degustaciones de lo suyo y vino de la Contraviesa, el caldo aunque un tanto agraz y despelucado al ser de balde se agradece y el jamón sirve para ir repostando, al final un tanto escondido encuentras el mesón ‘La fragua’ con una esplendida terraza acristalada que nos regala sus vistas al barranco del río Vélez; disponen de una cocina sencilla con especialidades bien combinadas y te plantan unos platos a rebosar, nada de tontadas, por lo tanto hay que hacer apetito de un modo u otro, los postres insertan algunas recetas de origen morisco como el flan de dátiles con miel que rememoran las raíces del lugar.
También es recomendable asomarse al atardecer por Fuente Agria, junto a Pórtugos, el lugar se llama así por las aguas con intenso sabor a hierro y además gasificadas por la limonita que llevan, manan junto a la ermita, por otra parte las aguas van dejando su impronta de óxido y en la parte de abajo podemos ver una peculiar cascada de color marrón entre castaños y otras especies de hoja caduca.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Celda



Ocultaron de su mirada la mar océana dejando una rendija al Tajo, para que no se volviera loca suspirando por aquel caballero que partió rumbo a las Indias Orientales en busca de tesoros y del que nunca más se supo. Ya no pasan altas velas blancas más que por su imaginación como ectoplasmas de servicio permanente, la camarera de los pasos silenciosos se alejó por los muelles envuelta en tonos grises, ella vivía encastillada con las puertas abiertas a la ilusión, esperando una gaviota que se posara sobre la balaustrada con noticias, hasta que una madrugada llegó Berzagán, el portador de las soluciones eternas, con su voz de ola restallando sobre el acantilado le pidió que subiera a sus espaldas y que cerrase las ventanas, él la llevaría a través de los designios torcidos hasta donde se halla lo que no esperas pero agradeces, no vaciló un instante en seguir sus instrucciones y al cabo de una semana quedó inmersa en la sima de los primeros pasos.

En adelante su misión sería guiar hasta la luz a aquellos que desconfían pero que necesitan un punto de apoyo a partir de ahí muchas manos se asirían a las suyas para elevarse y luego otras y otras sin solución de continuidad, cuando hubiera perdido la cuenta de las manos, de las idas y venidas llegaría la hora del reencuentro, pero el balance no cuadra y el movimiento no cesa.

Moraleja: No contabilices el debe de tu clientela.
Pd. Imágenes captadas en Portugal: Torre de los Jerónimos, Castillo da Pena y acantilados en algún lugar de la costa atlántica.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Retiro

Pido disculpas a mis seguidores por no poder atender este blog como yo quisiera, pero un trabajo de buceo en la prensa de principios del siglo XX me tiene absorbido, recluido en el archivo Díaz de Escovar, más bien ando enclaustrado en este rincón que despide armonía, pero saldré algún día para contaros como va la vida por el mundo.
Este lugar fue antes posada donde se reunían toreros, arrieros y viajeros de toda índole, ahora es archivo y museo de artes populares, merece la pena su visita para ver como se las componían nuestros abuelos hace algunos años.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Descubrimiento

Dedicado a mi maestra María Luna
Berta venía padeciendo unos extraños dolores de cabeza desde hacía unas semanas que generalmente se intensificaban los sábados y que no remitían por mucho paracetamol o similar que tomase, por lo que su madre no dejaba de recomendarle que fuese al médico, pero ella no estaba dispuesta a seguirle la corriente ni siquiera en eso. Una amiga del instituto le recomendó un “naturalista” del barrio que tenía fama de solucionar casos incurables, así que concertó una cita con el mismo y se presentó en la consulta para buscar alivio a sus males.

Aquel individuo le examinó el iris de sus ojos, color azul Mediterráneo visto desde la cabina de un avión a punto de tomar tierra; le hizo unas cuantas preguntas de los más extravagantes y hasta le echó las cartas; tras lo cual le alargó un frasco con un líquido de color barroso que debería disolver en la bañera y sumergirse la noche antes de la luna nueva; al día siguiente debería tomar un infusión con unas hierbas traídas desde el valle de Artiges de Leo y dejar que los efectos le invadieran -esas fueron sus palabras-. La broma le costó 150 euros, un poquito más caro que el seguro pero si quita el dolor de cabeza están bien empleados, pensó la muchacha.

Cumplió a rajatabla todas las instrucciones del sanador, según ingirió la infusión empezó a sentir una vibraciones extrañas en los ojos hasta que tuvo que cerrarlos, sintió su cuerpo flotar, sin saber cómo se encontró en un páramo seco ante aquella semirruinosa casa, con su ventana iluminada que le traía recuerdos de una niñez irreal, cogió la llave oculta en una rendija de las losas que hacían las veces de escalinata y penetró sin miedo alguno en el interior.

No halló un mobiliario familiar desvencijado, sino los restos de una destilería de licores, detrás de un alambique surgió una diminuta criatura y saludó.

- Te esperábamos en los espejos de la progresión desde hace una vida, sígueme y hallarás lo que muchos ni buscan.

La guió hasta aquella copa con aspecto de recién servida, que desprendía un aroma torrefacto con tonalidades caoba y chocolate, subió atropellada los peldaños de la tentación e ingirió un largo sorbo de la tentadora libación.
Era un caldo con no menos de tres años de crianza en barrica que te envolvía en ligeros ropajes de raso.

Pasó de soslayo junto al repleto pozo de los deseos banales con su emisión permanente de sonrisas tontas. Al final de un largo túnel se abría una mañana cristalina con un sendero tortuoso, a fogonazos recorrió los bosques de la Alcauca en los que vino a dar con el árbol de la hoja caduca cien por cien, se interrogó por este motivo.


Una mula negra que transitaba por el camino se quedó mirando con expresión de ¿no lo entiendes?


- Cada una de las hojas que se desprenden a diario es uno tras otro de tus errores, y las nuevas son los propósitos de partir de cero que haces cada mañana. Mientras más hojas caigan más frondoso será la sombra que proporciones.

Berta al fin comprendió que es preciso desprenderse sin agobios de lo que ya está de más, que ese lastre sólo proporciona dolores de cabeza y emplear la savia que nos proporciona la tierra para enmendar fallos y generar nueva cubierta.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Alegorías



Los canteros y arquitectos de las catedrales góticas tenían vocación de comunicadores audiovisuales, dibujantes de viñetas preñadas de simbolismos como esta de Notre Dame de París, en la que la monarquía se presenta bajo la jerarquía eclesiástica, enlazada por una criatura monstruosa, a la que se superpone la lujuria encadenada y exhibiendo un par de domingas, la duda es si sentenciaron a estos artistas por injurias a la corona o todo lo contrario.
Mientras otros pobres diablos estudian como sortearán el caos generado en la capital francesa y se quedan petrificados al contemplar los atascos.
Bonjour monsieur Sarzkozy


Estirga en Notre Dame

lunes, 12 de noviembre de 2007

Aves errantes

Vistas de la estación de Fuente de Piedra

Sigo con la tarea de acarrear noticias para la facultad, hoy le toca el turno a la laguna de Fuente de Piedra y sus aves migratorias, que ya quisiera más de uno emprender el vuelo sin más equipaje que la experiencia, en clase VIP sin overbooking de esos ni huelgas anti-usuario.
Me embeleso tomando fotos y contemplando la naturaleza, luego prepararé unas notas plagadas de datos pseudocientíficos para cubrir el expediente, Campillos con sus industrias de pieles y el restaurante La Perdiz con platos "llenativos" no queda lejos así que...



Laguna de Fuente de Piedra matutina
Recreación del atardecer a partir de mis fotos
Flamencos sobrevolándome
Rienda suelta al photoshop

sábado, 10 de noviembre de 2007

Buscando energías

Megavatios en mitad de la calle.


Para desconectar y repostar energía después de tanto tiempo enchufado al ordenata, salí a buscar otras conexiones menos virtuales, con más cobertura y vitalidad, siquiera fuera por los alrededores de casa. El atardecer urbano me sale al paso con sus paradojas teñidas de grises y naranjas.

Los descampados se marchitan al paso del desarrollismo, hasta el Sol se oculta encendiendo sus luces de alarma.






Torre Atalaya
Abundantes señales de ultra cortas luces.









¿Doblan las campanas por el día que se va?

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Molino

Fue un molino próspero durante algunos, al que llegaban a través de veredas retorcidas y colgando de las laderas los labradores de muchos rincones del valle del Genal con sus sufridos borricos cargados con serones de aceitunas para que la molienda y la sabiduría milenaria les deparase el preciado aceite de oliva, condimento primario de su dieta, eso sí, con dos mermas importantes: la del proceso artesanal y la maquila que cobraba Pepurro el molinero. Que ya se sabe lo que rajan por ahí: “cambiarás de molinero, que no de ladrón”.

Aumentaron las estrecheces y la única salida de los clientes de Pepurro pasaba por la emigración, hasta la hija del anterior se fugó con un novio avispado, cogieron un tren correo de aquellos de tercera y se unieron al éxodo hacia países de costumbres y lenguas extrañas, con frío hasta en el pensamiento. Al cabo de muchos años de sacrificio y añoranza volvieron a su tierra y esto es lo que pudieron encontrar del otrora concurrido molino.
La vida inerte como las piedras sobre la solera se había detenido, contemplaban la escena desde el quicio de una puerta sin hoja ellos, con sus nietos de español oxidado para arrancar un nuevo giro; la restauración del cortijo para alojamiento rural, muchos euros, brega con el papeleo y los albañiles se precisarán para que esto sea una rememoración del pasado.


Impresiones

Todo es subjetivo, dejemos volar el yo imposible.

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Tratando la conjución de ocurrencias e imágenes. No pongo música porque se cabrean los de la SGAE.