martes, 16 de junio de 2015

Se vende, en caso contrario se destruye


U
na marca española de calzado española encarga a otra empresa de triturado la destrucción de 180.000 pares de sandalias, porque le sobraban en sus almacenes. Esto sale a la luz, porque la policía ha detenido a dos individuos que pusieron 30.000 zapatos a la venta en mercadillos. En lugar de hacerlos trizas y terminar en un vertedero.
Las redes sociales, tan activistas para otras noticias, estos días se regodean con los dedos meñiques de la reciente alcaldesa de Jerez de la Frontera. Como si fuera un delito execrable.
Creo que en ambos casos los medios de comunicación y los internautas se topan con las ramas, que digo las ramas, con los primeros tallos de las hojas, para no ver el bosque de fondo.
Admito que vender, en lugar de despachurrar, las sandalias sobrantes contraviene el acuerdo entre las dos entidades mercantiles. Ahora todos los iluminados hablan de austeridad y remedios para la crisis; verbi gratia abaratar el despido, jornadas laborales a capricho del patrón, subir el IVA los sujetos muy pasivos, etc. En medio de esta marea de equilibrios macroeconómicos, las empresas tiran literalmente miles de sus productos, para así vender más caro. El término excedente es una larga cambiada para un público con el sentido crítico en excedencia. Las ONG, que atienden a millones de personas en todo el mundo, a buen seguro hubieran encontrado muchos pies agradecidos para esos pares de calzado.
Los dedos al aire de la regidora jerezana, a lo mejor incumplen  los cánones de belleza helénica, pero sirven como motivo de cotilleo a las cadenas con menos sustancia que una sopa de tornillos. Lo triste del caso es que el personal juzgue por los pies, en lugar de por los actos.
En esta sociedad todo es objeto de transacción comercial, incluido El Cielo (topónimo de un monte de Almogía, Málaga). En esta foto no hay trampa de PhotoShop, salvo retoque del histograma de color. El texto es original.

18 comentarios:

tecla dijo...

Como cuando tiran los tomates, las sandías las naranjas.
Qué tiempos tan tristes y tan feos nos están tocando vivir.

Juana la Loca dijo...

pero porqué me cuentas estas cosas??????
para ponerme más de malaleche????
si yo soy feliz en mi ignorancia!!!
que asco de vida.... y no los han podido dar a cáritas, a alguna ong o regalarlos simplemente???
cada día me convenzo más que estamos abocados a la mierda!
perdón!
besos

Ame dijo...

Triste, Nómada
Un beso

José Núñez de Cela dijo...

Llegará el momento que se venda el cielo realmente, aunque previo a ello, hay que trocearlo, replantearlo, distribuirlo y repartir ganancias entre los primeros que accedan al negocio. Luego, como las sandalias, ... a destruirlo, si no lo está ya.

Saludos!

Ginebra dijo...

Además de haber sido útil a miles de pies de otros espacios menos desarrollados, está el tema medioambiental: es intolerable producir, con el coste ecológico que eso conlleva y destruir sin dar uso al producto sólo por un motivo económico. Así es este mundo donde las cifras macroeconómicas están por encima de las personas y de la naturaleza...
Saludos

Mertxe dijo...

Si les sobra producción, en su concepción mercantalista se debe destruir porque, si lo vendieran a bajo precio, destrozarían el mercado, ofendiendo a la competencia. Y si lo donan, idéntico resultado. No toquemos, pues, el negocio: es mejor deshacerse del producto auunque a la gente no le llegue para zapatos. Buenas tardes, mi buen Noma.

MAR dijo...

Que rabia mas grande!!!
Mientras unos botan la comida ...otros se mueren de hambre, mientras unos se cagan de frío ...otros están rojitos de calor, mientras unos andan con los pies llenos de heridas, otros botan o hacen negocios turbios POR LA M.....esto me enfurece.
Un abrazo grande para ti.
mar

Encarna dijo...

Muy bien la foto, toda una sutilidad!! Y el tema como siempre, queda mucho por hacer!!! Un saludo

Glo dijo...

Yo en general agradezco toda dedicación a la belleza, como tus reportajes fotográficos. Las excrecencias electorales no sirven para nada, ya que por ejemplo, a diferencia de la mierda, carecen de compuestos nitrogenados.

Javier López Romero dijo...

Es lo que tienen las redes sociales, que lo magnifican todo.

Confieso que cuando vi a la alcaldesa de mi ciudad con los dedos así sentí cierto no sé qué :(

Si se vendiese el cielo seguro que alguien estaría dispuesto a comprarlo

Abrazos!!!

Macam Macam Penyakit Paru Paru dijo...

Si usted quiere tener éxito, saber lo que está haciendo, Ama lo que haces, y mantener su fe en lo que está haciendo

alp dijo...

Alucino con estas noticias... Un saludo desde Murcia....

VENTANA DE FOTO dijo...

Clama al cielo, que ocurran estas cosas...nunca he tirado la ropa que se le ha quedado pequeña a mis hijos y que la han dejado con un aspecto impecable, siempre me he preocupado de darla a alguna organización humanitaria....esos zapatos cuanto provecho hubiera dado a familias necesitadas.

Myriam dijo...

Nunca he entendido eso de despachurrar ropa, calzado
o quemar comida... cuando hay tanta falta en el mundo.

Myriam dijo...

La foto esta muy buena!!!
Puedo comprar un pedazo de Cielo?

virgi dijo...

Parece que somos seres de compraventa
Besos besos

ñOCO Le bOLO dijo...


Me conformo con alquilar el Cielo para unas cortas vacaciones. Yo soy más del Infierno.
Totalmente de acuerdo. Me parece una canallada destruir algo que se ha hecho con el esfuerzo del trabajo de 'otros', no precisamente capitalistas. Siempre podrá encontrase un sistema de reutilización no gravosa para el fabricante. Seguro que el regalo a pies menesterosos o habrían de reportarle pérdida de ventas.

Un abrazo

· LMA · & · CR ·

Sole dijo...

Iba a decir que llego un poco tarde.. pero no. Tu reflexión es de rigurosa actualidad y se va extendiendo, multiplicándose la estupidez (en general) a lo largo de los meses. Las redes sociales podrían hacer mucho, pero está ocupada en cosas irrelevantes.

bsÖs.

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